Este proyecto fue especial por muchas razones. No solo fue la primera reforma integral que realicé por mi cuenta, sino también el punto de partida de una etapa que llevaba tiempo soñando.
Tuve la suerte de contar con una clienta que, dentro de sus gustos, me dio libertad para diseñar una distribución adaptada a ella. Esa confianza fue clave para poder trabajar con libertad, explorar opciones y crear un espacio en el que ella se sintiera cómoda e identificada.
Conseguimos transformar el piso en un lugar funcional, acogedor y con personalidad. Cada decisión, desde la distribución hasta los acabados, fue tomada con mimo y muchísima ilusión.
Esa primera reforma no solo transformó un piso, también me transformó a mi. Y sigue siendo un proyecto que recuerdo con muchísimo cariño.


Planta: Antes y Después



Entrada

Entrada-Habitación de invitados





Cocina-Salón

Zona de comedor con dos puertas vistas. Un baño con su lavabo, inodoro y ducha compartida con el baño del dormitorio principal también con lavabo e inodoro y dentro de la habitación una bañera integrada a esta.





Dormitorio principal con bañera tras el 1/2 muro y con su baño: lavabo, inodoro y ducha compartida con el otro baño.



Baño independiente al baño del dormitorio principal pero comunicados por una ducha compartida (una solución buena cuando no se tiene espacio para meter dos baños completos.) con su lavabo doble e inodoro.

